Cómo dirigir en Hogwarts: primeros pasos

Harry Potter es una de las ambientaciones más populares de los últimos 20 años. Seguro que conoces a alguien que se muere de ganas por dirigir, jugar, o estás en ese mismo caso. Pero que el entusiasmo no te nuble, dirigir una partida en Hogwarts es complicado y requiere mucho esfuerzo. 

¿Por qué? Porque la mayor parte de ella discurrirá en un entorno cerrado, con personajes de escasa edad y que tienen que ir a clase. Por muy mágico que sea el mundo, no dejan de estar un internado. Conociendo estas dificultades, ¿qué debemos tener en cuenta para que la partida sea un éxito? ¡Vamos a verlo!


Castillo sobre acantilado, el lugar más apropiado para una escuela. Fuente.

La importancia de un buen grupo de PNJs

Como gran parte de la acción se va a desarrollar dentro de Hogwarts, necesitas una gran batería de PNJs. Piensa que la escuela requiere personal para mantener el castillo en funcionamiento: bedel, elfos domésticos, guardabosques, personal de la enfermería… Además, en Hogwarts hay siete cursos, con 40 alumnos en cada uno de ellos. 24 de estos alumnos son prefectos. El programa académico cuenta con 20 asignaturas diferentes, más las optativas. Por supuesto, alguien da esas clases. No te olvides del claustro.

¿Es mucho? Sí, pero el esfuerzo vale la pena. Cuanto más ricos en matices sean los PNJs, más fácil le resultará a la mesa de juego relacionarse con ellos. Y de ahí, siempre salen tramas interesantes. Crear un buen grupo de PNJ da mucho trabajo al principio, pero te hará la vida más fácil según avance la partida. 

¿Trucos para crear PNJ? Cuando se te acaben las ideas, los generadores aleatorios de personalidades y nombres son una opción estupenda. 

Desarrollo de personajes

Los niños crecen rápido y eso se debe notar en la partida. Échale un ojo a la lista de clase de vez en cuando y pregúntate: ¿quién ha pegado el primer estirón? ¿Alguien se ha cambiado de escuela? ¿Cómo están sus familias? ¿Algún cambio importante en su entorno? ¿Por qué el prefecto lleva el pelo azul?

Para PJ, pregunta a su jugador o jugadora. Seguro que aportan grandes ideas y, además, todo es mucho mejor si la mesa de juego se involucra en las decisiones que conciernen a sus PJs.

Bonito a la par que inofensivo pasillo del internado. Fuente.

El Castillo es un personaje más 

Durante los siete libros de la saga J. K. Rowling usa el castillo como un personaje más. Nos deja claro que tiene vida propia cuando las salas aparecen y desaparecen, las escaleras se mueven o descubrimos que Hogwarts esconde importantes recursos para defenderse a sí mismo.

Como dirección de la mesa de juego puedes usar esto para darle vidilla a la partida. ¿Sabes esos lugares que solo se desbloquean con una muy buena tirada o con mucha suerte? Aprovéchalos. Tenlos preparados y deja que, curso a curso, el grupo de juego descubra nuevos rincones en un lugar que creen que conocen como la palma de su mano.

Ideas: el laboratorio de los gemelos Weasley, la Cámara de los secretos, un jardín que sea accesible solo con cierta combinación de las estatuas, una mina bajo el castillo, una entrada segura al Bosque prohibido… Si algún PJ o PNJ tiene familiares en Hogwarts, tal vez ese lugar sea un secreto familiar que se pasa de una generación a otra. 

Acuérdate también de describir el castillo, las aulas o las habitaciones. Por muy fresco que lo tengamos, un buen repasosiempre ayuda a entrar en ambiente.  

Horarios para alumnos de cuarto de Hogwarts

No descuides las clases

Es importante que las clases formen parte del día a día, pero hay que evitar que sean escenas tediosas o repetitivas. ¿Cómo lo conseguimos? ¡Con mucha imaginación! Haz que sean variadas y originales. Flitwick y Neville pueden colaborar y dar una clase conjunta sobre el funcionamiento del hechizo Herbivicus. Firenze explica el significado de los cometas en Astronomía y, por sorpresa, uno cruza el cielo. Rose Weasley está aburridísima en clase de Adivinación hasta que las hojas de té empiezan a moverse y forman una siniestra figura. Cuando llegan a la adolescencia, Camile Vien, profesora de Pociones, les enseña a hacer el antídoto de la Amortentia. ¡Más vale prevenir que curar! Las asignaciones de prefectos se acercan y James Potter está desesperado por subir su nota en Defensa contra las Artes Oscuras; tal vez en la Sección prohibida encuentre algo lo bastante bueno como para completar su trabajo de fin de curso. 

También entran dentro de las clases: los exámenes, la puntualidad o el tiempo de estudio. No te olvides de que esto es un colegio, sácale partido a las tramas académicas.


Hogsmeade

A partir de tercer año, los niños pueden ir a Hogsmeade cada fin de semana. Es una oportunidad perfecta para darle un golpe de aire fresco a la partida. 

Dentro del colegio, el claustro organiza las clases en torno a las casas y el alumnado pasa mucho tiempo en las salas comunes. En el pueblo, sin embargo, todos coinciden en los comercios y calles. De las visitas a Hogsmeade siempre salen relaciones nuevas y aventuras fuera de los muros de Hogwarts. Y no olvides que en él está la casa de los Aullidos. ¿Quién no querría investigar si la leyenda negra que se esconde tras sus muros es cierta?


Dos alumnas de Hogwarts disfrutan del verano, lejos de los peligro de la escuela. Fuente

El episodio especial en la playa: las Navidades y las vacaciones de verano

En vacaciones, casi todo el mundo vuelve a casa. Como hemos hecho en nuestra infancia, habrá fiestas de pijama, comidas con familias que se han hecho amigas durante el curso, quedadas en el Callejón Diagón para tomar un helado en Florean & Fortescue o para acudir a un lanzamiento del último modelo de escoba. Además, si en el grupo hay familias muggles y mágicas, es una oportunidad estupenda para explotar los contrastes de ambos mundos.

Estas partidas son importantes porque permiten un buen desarrollo de personajes en un ambiente más relajado.


Es conveniente recordar lo seguro que es el material escolar de Hogwarts. Fuente.

Aprovecha la ambientación para dar color

Harry Potter tiene una ambientación muy amplia y detallada: criaturas mágicas, gominolas, juegos, hechizos domésticos, los fantasmas… 

Si consigues meter pequeños detalles en la vida diaria de los personajes, quedará una partida muy bien ambientada que ayudará a que todo parezca mucho más creíble. Describe las comidas, que tengan pequeños objetos mágicos a su alcance, que reciban chuches mágicas de sus familias, Peeves puede ser un encuentro aleatorio muy divertido si se usa bien, que vean cómo trabajan los elfos domésticos y cómo usan su magia… En resumen, aprovecha el mundo que tienes a tu disposición.


Hasta aquí los puntos que me parecen más importantes para empezar a dirigir en Hogwarts. ¿Se te ocurre alguno más? ¿Qué me dejo atrás? ¿Alguien que haya ido al maravilloso Campus Potter y quiera iluminarme?