Cómo mejorar nuestros combates mágicos

La magia es la piedra angular de muchos de nuestros sistemas y ambientaciones favoritos. ¿Qué hubiese sido de Frodo sin la Luz de Eärendil? ¿Hasta dónde llegaría la Humanidad sin el lastre de la Tecnocracia? ¿Morgana es verduga o víctima de su lucha contra Merlín? Sí, la magia es algo tan especial como delicado: necesita atención y mimo cada vez que la usamos. Y cuando esto implica un enfrentamiento mágico, aún más. Hay varios problemas que tendremos que afrontar en estos combates: escenas largas y pesadas, cálculos innumerables o que, tras varias peleas, empiecen a ser repetitivas.

¿Qué podemos hacer para prevenir todo esto? Vamos a verlo. ¡Dentro artículo!
Acólito vs primigenio. ¿Quién ganará? Fuente

Ten los turnos de iniciativa muy claros

Como en cualquier acción enfrentada, lo primero que vamos a decidir son los turnos de iniciativa. No importa si van por tirada, se calculan con una tabla o en base a la habilidad necesaria para la acción, debemos tener claro quién va a empezar.
Recuerda que estos combates tienden a hacerse farragosos, intenta no empezar con mal pie.

Mantén el orden a la hora de calcular los efectos

—Tiro un d4 de daño. ¡4! Menuda leche se ha comido.
—Uy, espera, que tienes un +1 al daño por el anillo rojo.
—Vale, eso hace un 5. Jo, pero me olvidé de mi herida. Me desconcentra y tengo un 1. Eso es un 4 otra vez.
—4 menos su armadura mágica, +1 porque es vulnerable a las llamas y…


Estoy segura de que has tenido diálogos como este muchas veces. Yo, también. Y sé que tras él viene el horror. ¿Qué alternativa tenemos a este caos? Un poquito de orden, nada más.
En cada ronda, anota antes de nada bonificadores y penalizadores de PJ y PNJ. Hazlo entre toda la mesa de juego y, si tenéis una pizarra, ponlo en ella. Puede que suene un poco pesado, pero lleva nada de tiempo en comparación con el baile de números que nos ahorramos.

Ahora el ejemplo quedaría así:
—Vale, tiro un d4 de daño. El +1 por objeto mágico queda anulado por el -1 de penalizador por la herida.
—De acuerdo. Tu enemiga tiene una armadura mágica que le da +1, pero no lo contamos porque es es vulnerable a las llamas. Tira.
—¡4! ¡Se come un 4 de daño por toda la escuadra!


¡Mucho más limpio y claro!

Prepara un listado de hechizos/contrahechizos

Coge la lista de hechizos de tu manual. En un simple vistazo seguro que se te ocurre qué hechizos anulan a otros. ¿Hechizo de fuego? Barrera de viento. ¿Petrificus Totalus? ¡Protego! ¿Clarividencia? Protección contra la magia. Anótalos, porque tener claro cómo contraatacar agiliza mucho el combate.
Además, a medida que transcurra la partida podrás prever algunos de los movimientos de la mesa de juego. Has jugado alguna vez a piedra, papel, tijera, ¿verdad? Si lo has hecho mucho con la misma persona, sabrás que tendemos a usar los mismos movimientos. Lo mismo pasa con los poderes. Y si tú aprendes de sus movimientos, los antagonistas, también. Si tienes PNJ que se han enfrentado varias veces con el grupo de juego deberían tener una buena estrategia para enfrentarse en un combate mágico y evitar los errores del pasado.

La pifia y otras formas de acabar chamuscada. Fuente.

El mundo reacciona a la magia

Cuando el combate ya sea rápido y fluido es el momento de destacar el entorno donde se desarrolla: involucra el escenario y todos sus elementos. Si están dentro de una taberna, ¿qué pasa con el resto de la clientela? ¿Y el mobiliario? En un bosque, ¿la fauna huye o se defiende de los desastres de un combate mágico? ¿Y la flora?
Implicar al mundo y marcar las consecuencias de una lucha aporta mucho a una partida. Tendemos (y me incluyo) a obviar el entorno y centrarnos en la mecánica; es algo a evitar porque resta riqueza a la escena.

¿Hechizos de creación propia?

¡Claro! Si has dominado el sistema como para llegar a este punto, te animo muchísimo a que los incorpores. Son fantásticos y suelen decir mucho del personaje que los usa. No hay nada como un hechizo personalizado para adaptarse a las características de una bruja o uno diseñado para vencer al antagonista de un mago. Además, casi todos los sistemas traen ya un apartado para poder desarrollarlos sin romper el mundo.

La práctica hace la rapidez

Y ya para terminar, lo más importante: no te agobies si los primeros combates mágicos con un sistema no van bien. Es normal, lleva tiempo. No te desanimes, poco a poco todo irá mejor.


¿Me he dejado algo atrás? ¿Qué más podemos hacer para mejorar un combate mágico? ¿Qué se os ocurre? 

Comentarios

  1. Que olvidados están los contraconjuros y cuanta vidilla nos podrían dar...

    ResponderEliminar
  2. Es algo tonto pero cambiar la visualización de los hechizos(aunque no sus efectos)una maga que estaba en una zona aquatica, tipico y clasico proyectil mágico los cambié por tres caballitos de mar que golpeaban y un hechizo de armadura se convertía en armadura de escamas

    ResponderEliminar
  3. Dentro de poco empezaremos Mago y creo que en un juego así esto debe ser Primordial. A ver si conseguimos algo épico

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Todos los comentarios que contengan enlaces externos al Bastión Rolero, spam intencionado, faltas de educación, insultos y demás serán moderados y convenientemente eliminados.