Magia versus Tecnología

En este artículo quería reflexionar sobre la diferencia entre magia y tecnología. La primera es típica de los entornos de fantasía épica, la segunda de los entornos de ciencia ficción. En la primera, los conjuros y los objetos mágicos tienen mucha importancia. En la segunda, los objetos tecnológicos y la capacidad de manipular estos objetos y hacer maravillas con ellos.

No podemos en este artículo dejar de mencionar la tercera ley de Clarke: cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es totalmente indistinguible de la magia.

Pues bien, yo creo que si no se puede distinguir entre magia y tecnología, es que uno de los dos no es lo que aparenta.

La esencia de la tecnología

La tecnología es la solución aplicada de la ciencia, y ¿Cuál es la esencia de la ciencia? Pues que una receta determinada da siempre el mismo resultado. Una sola manzana que caiga hacia arriba es suficiente para poner en duda la ley de la gravedad.

Los objetos tecnológicos, por lo tanto, siempre funcionan igual. Claro que es posible encontrar artefactos antiguos de civilizaciones olvidadas que usaban una tecnología que no llegamos a comprender. Pero comprendido o no, un aparato tecnológico siempre funciona igual. Si apretamos los mismos botones, el resultado será siempre el mismo.

La esencia de la magia

Si la esencia de la tecnología es que es previsible, a mi parecer la esencia de la magia debería ser todo lo contrario: la magia es imprevisible. Cuando la magia es previsible, aunque lo haga incumpliendo leyes de la física, se parece demasiado a un objeto tecnológico.

Una varita de proyectiles mágicos que siempre lanza proyectiles mágicos, realmente no tiene casi ninguna diferencia con un blaster de Star Wars.

Es cierto que el blaster utiliza una batería, y que su funcionamiento puede ser descrito en términos científicos (de ficción), mientras que la varita saca los proyectiles de no se sabe dónde, y se activa diciendo una palabra clave no se sabe porque.

Pero eso es lo que está “detrás”. A efectos de juego, un personaje con una varita mágica y otro con un blaster están más o menos en igualdad de condiciones.

Fuente

¿Cómo hacer la magia imprevisible?

Hacer la magia imprevisible puede ser más fácil o más difícil dependiendo del sistema. Yo suelo jugar con Fate Básico, y utilizo un principio que es “no puedes hacer dos veces el mismo conjuro”. Un personaje que ha lanzado una bola de fuego no puede volver a hacerlo. Como mínimo la misma sesión.

Parece muy limitado pero no lo es, porque el sistema es lo suficientemente abierto como para pensar en conjuros parecidos con efectos similares: explosión de aire, nube de ácido, cono de frío, etc.
En sistemas dónde la magia requiere tiradas, eso es ya de por sí una forma de imprevisibilidad: el conjuro a veces sale, y a veces no.

Otra manera de hacer el conjuro imprevisible es añadiendo ventajas o defectos. Esto, lanzando 4dF (4 dados Fudge) es muy fácil: por cada "+" que sale en la tirada le añades una ventaja, y por cada "-" un defecto.

Si  por ejemplo tiras una bola de fuego y te sale un "+" y un "-", puedes explicar que la bola de fuego es muy potente ("+"), pero cubre un área tan grande que afecta miembros de tu propio grupo ("-").

¿Por qué la magia es imprevisible?

En la mentalidad analítica de hoy día, todo debe justificarse, así que es natural los jugadores se pregunten qué es lo que hace imprevisible la magia.

Des de mi punto de vista, algo es imprevisible cuando tiene una personalidad propia. Así pues, la magia es imprevisible porque ella misma tiene personalidad, o bien porque obedece al destino, o a los dioses. Tanto el destino como los dioses tienen sus fines y sus medios, que son incomprensibles para la limitada mente humana.

¿Por qué queremos que la magia sea imprevisible?

Desde mi punto de vista, la ventaja de que la magia sea imprevisible es que nos ayuda a construir el “género” en nuestras partidas. Si estamos jugando en el “género” de la fantasía épica queremos diferenciarlo del “género” de la ciencia ficción, y un elemento claramente diferenciador entre los dos es la incognoscibilidad de la magia frente al conocimiento de la tecnología.

Probablemente la magia no puede ser siempre imprevisible. La puerta de la cueva de los ladrones se abre cuando alguien se lo ordena: "ábrete sésamo", y esto es así siempre. Pero puede que un día decida no abrirse para alguien, así porqué sí, sin explicación. La imprevisibilidad tiene grados, y probablemente los conjuros deberían tener un grado más alto que la mayoría de objetos mágicos, aunque dentro de estos podría haber categorías también. Si pensamos en un sistema, los objetos podrían tener un atributo que definiera su "fiabilidad". 

Conclusiones

En algunos sistemas hacer la magia imprevisible es muy fácil. En otros, sería necesario cambiar el núcleo de su sistema de magia. En todos los casos, esta imprevisibilidad requiere trabajo por parte del director y de los jugadores, y no todos los grupos están dispuestos a ello.

Me gustaría saber vuestra opinión. ¿Pensáis que efectivamente la magia debería ser imprevisible? ¿Consideráis que vuestro sistema ya lo hace? ¿Cómo? Si no, ¿Cómo lo cambiaríais?

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